El 26 de diciembre de 2004, el terremoto del Océano Índico provocó la serie de tsunamis (maremotos) más destructiva jamás conocida hasta la fecha, causando un número de víctimas mortales superior a las 250.000 personas y afectando, sobre todo, a países como Indonesia y Tailandia. En consecuencia, seis provincias de Tailandia –Phang-nga, Phuket, Krabi, Ranong,Trang y Satun-, situadas en el mar de Andaman, despertaron aquella mañana devastadas por el maremoto que las golpeó. El tsunami dejó en estas zonas un balance de más de 5.000 personas fallecidas, 2.600 desaparecidos y 8.400 damnificados. Además, según los datos del Departamento de Prevención y Mitigación de Desastres del país, el agua arrasó más de 3.000 viviendas y dañó otras 2.000. Pero el tsunami no sólo causó la pérdida de un elevado número de vidas, sino que expuso a los habitantes de las comunidades más pobres a numerosos problemas físicos, psicológicos, económicos y sociales. El Ministerio de Salud tailandés estima que cerca de 10.000 supervivientes del tsunami sufrieron un fuerte trauma psicológico a consecuencia del desastre.
La asistencia inmediata para la recuperación y reconstrucción de las zonas anegadas, la rehabilitación psico-social de la población afectada y su reintegración socio-económica, se convirtió entonces en una prioridad para ANESVAD, que aún hoy, tres años después del tsunami, continúa colaborando con la ONGD local Foundation For Women (FFW) en la consecución de estos objetivos. Este proyecto, especialmente diseñado para el desarrollo integral de las mujeres y los niños, los dos sectores más vulnerables de casi todas las sociedades, se fundamenta en la implantación de medidas estructurales que promuevan la igualdad de género y prevengan la violencia contra las mujeres y los niños. El programa impulsa el fortalecimiento de grupos de mujeres y su participación en el desarrollo de planes de recuperación y reconstrucción de sus comunidades. Al mismo tiempo, capacita y ayuda para el autoempleo y la generación de ingresos a las mujeres que están en situación más precaria. Con el incremento del empoderamiento de las mujeres se busca reducir los casos de violencia y abuso sexual que se han dado en algunas comunidades tras el tsunami.
En 2007, en el marco de “El Premio de Periodismo Accenture sobre Economía, Innovación y Tecnología", este proyecto fue reconocido con una dotación económica por la prestigiosa firma Accenture. Medio año después, representantes de ANESVAD, acompañados por miembros de la citada entidad y la periodista Arantxa Herranz, finalista del certamen periodístico, han viajado a Tailandia, y por ende, al corazón del tsunami de Andaman, para evaluar este proyecto y conocer más de cerca la realidad de las comunidades beneficiarias que habitan en Phang-nga, la provincia más afectada por el maremoto. |